Los hechos se producían sobre las 12.00 h de ayer, cuando D.P. y A.C.D. presuntos agresores, provocaban al bedel una lesión de la que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en el mismo día
Al parecer los supuestos autores de la agresión, pretendían colocar unos carteles en el interior del centro educativo
Sobre las 12.00 h de ayer, dos jóvenes reconocidos por la víctima como D.P. y A.C.D., entraron en el Colegio Fernández López con la intención de pegar dos carteles en los pasillos interiores del mismo. Ante la negativa del conserje Fernando B.D. (69), muy conocido entre los porriñeses, comenzó una discusión entre los tres que llegó a las manos en el momento en que, supuestamente, uno de los presuntos agresores da un puñetazo al bedel y seguidamente le provoca un traumatismo de tobillo que comprende fractura del peroné, desviación de tibia y rotura de ligamentos; lesiones de las que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente esta tarde sobre las 17.00 h, en el Hospital do Meixoeiro, de la que salía sobre 19.00 h satisfactoriamente.
Hasta el lugar se desplazaron una patrulla de la Policía Local y Guardia Civil, así como una ambulancia del 061 que trasladó al herido hasta el hospital, Fernando B.D. reconocía a sus agresores como D.P. y A.C.D., este último también atendido en el mismo centro médico con alguna contusión.
El alcalde Nelson Santos, junto al concejal de Seguridad Ciudadana, J. Manuel Jacobo acudieron al hospital para conocer de primera mano el estado de Fernando, declarando el regidor que “no hay derecho a este tipo de agresiones, este hombre estaba cumpliendo con su trabajo”.
Tras declaraciones telefónicas realizadas por el propio D. P. a esta redacción, desconocía hasta ese momento la magnitud de las lesiones del conserje y afirmó que “mi compañero trató de reducirlo en defensa propia en el momento en que cogió unas tijeras con una mano y nos amenazó con ellas, cayéndose los dos al suelo que supongo sería el momento en que se rompió la pierna, ya que no existió ni un solo golpe malintencionado; además nosotros nos quedamos allí desde el momento en que los profesores llamaron a emergencias, hasta la llegada de estos y sin ofrecer ningún tipo de resistencia”.