La alcaldesa de O Porriño califica de "infame" el ataque al monumento de "A Volta da Moura"

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El lugar en el que se rendía un emotivo homenaje a los vecinos asesinados por el franquismo fue pasto de los "animales" que destrozaron el monumento en su recuerdo

 

La alcaldesa de O Porriño, Eva García de la Torre; el alcalde de Salceda, Marcos Besada; el ex alcalde de Tui, Enrique Caballero; responsables de la "Asociación Levada Libre" y familiares de los vecinos asesinados por el Ejército franquista, denunciaron este jueves el ataque sufrido al monumento erigido el pasado mes de agosto en la "Volta da Moura", para recordar a los republicanos represaliados días después del Golpe de 1936.

García de la Torre calificó de "infamia" el ataque a la escultura, realizada por el artista Marcos Escudero y en el que se recuerda la lucha por la libertad y la defensa de la democracia, de la legalidad y de las instituciones republicanas de los vecinos de O Porriño Víctor Valverde Mayo (oficial primero del Ayuntamiento de O Porriño), Domingos Carpintero, Juan Grova, Marcelino Rey y Demetrio Pérez Mayo, guardias municipales, Adolfo Pérez Mayo, Juan Carpintero y Daniel Pérez Sebes (vigilantes de arbitrios) y Luciano Baladrón, (portero), todos ellos ejecutados después de ser sacados por la fuerza de sus casas y llevados en dos turnos hasta el lugar donde hoy se les rinde tributo.

La alcaldesa, que se mostró de acuerdo tanto con el regidor de Salceda que subrayó "somos herederos de los valores de la República", como con Enrique Caballero, que recordó que el monumento había puesto en valor "la memoria de las personas que dieron sus vidas por la libertad"; se puso a disposición de los familiares y de la Asociación Levada Libre para que el mismo lugar sea un espacio emblemático de defensa de los valores democráticos y de la convivencia.

Por su parte, el representante de Levada Libre, después de citar a Nelson Mandela afirmando que "es más fácil enseñar a amar que enseñar a odiar", propuso dejar el lugar como lo dejaron los que lo atacaron, para que se sepa que los herederos de los que mataron, siguen odiando. También recomendó añadir un cajón a modo buzón de sugerencias en el que "quien quiera insultarnos lo pueda hacer y se quiere que ponga su nombre"; así mismo, solicitó la plantación en el lugar de tres olivos, cada uno de ellos procedente de los ayuntamientos de O Porriño, Salceda y Tui.

También adelantó el proyecto de realizar unas jornadas, con historiadores especialistas en la II República, para que cuenten la verdad sobre lo sucedido desde el año 1936.